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Finalizando en donde comenzamos esta ruta circular. De la que nos hemos traido una estupenda visión, casi a vista de pájaro, de esta parte de la Alpujarra tan fantástica, con el recuerdo adosado de algunos elementos del pasado.
LLegando a Mecina, con estos almendros en flor a reventar como preludio de esa primavera tan próxima*
Y con Pitres arriba como referencia seguimos, caminando por la carretera que une estos dos pueblos: Ferreirola y Mecina; hacia el que nos dirigimos toda hacia delante; y con el que nos reencontraremos al poco de haber pasado el Barranco las Zorreras .
Y con Pitres arriba como referencia seguimos, caminando por la carretera que une estos dos pueblos: Ferreirola y Mecina; hacia el que nos dirigimos toda hacia delante; y con el que nos reencontraremos al poco de haber pasado el Barranco las Zorreras .*
Prueba gráfica, a la salida del pueblo, además de lo que también por aquí cae del cielo, de vez en cuando
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Y así llegamos a sus lavaderos públicos, situados junto a su Iglesia de la Santa Cruz; y adosada todavía a ella, su pequeño y antiguo cementerio.
Y así llegamos a sus lavaderos públicos, situados junto a su Iglesia de la Santa Cruz; y adosada todavía a ella, su pequeño y antiguo cementerio.*
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Y su apreciada y famosa fuente "la gaseosa"
Y su apreciada y famosa fuente "la gaseosa"*
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Con las minas del Conjuro a nuestras espaldas y letrero indicador del GR-142 que hemos traído hasta ahora
Con las minas del Conjuro a nuestras espaldas y letrero indicador del GR-142 que hemos traído hasta ahora*
Y de nuevo, de vuelta al puente sobre aguas turbulentas, sube que te sube, arriba tenemos a Busquístar como punto, coma y meta
Y de nuevo, de vuelta al puente sobre aguas turbulentas, sube que te sube, arriba tenemos a Busquístar como punto, coma y meta*
¡¡¡ Agua va !!! Y no era broma, porque el río Trevélez rugía como una fiera, bajo ese destino, corazón de la naturaleza.
¡¡¡ Agua va !!! Y no era broma, porque el río Trevélez rugía como una fiera, bajo ese destino, corazón de la naturaleza.*
Con una corta visita a esta toma del molino, que realizamos aguas arriba, a pocos minutos, con algún que otro paso con dificultad añadida.
Con una corta visita a esta toma del molino, que realizamos aguas arriba, a pocos minutos, con algún que otro paso con dificultad añadida.*
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Hasta llegar a la Venta Relleno, situada junto a este cruce de carreteras. Al fondo y arriba tenemos ya las antiguas dependencias de las Minas del Conjuro. Las Minas propiamente dichas, a la explotación minera al aire libre, me refiero, nos la encontraríamos continuando carretera arriba con dirección a Trevélez.
Hasta llegar a la Venta Relleno, situada junto a este cruce de carreteras. Al fondo y arriba tenemos ya las antiguas dependencias de las Minas del Conjuro. Las Minas propiamente dichas, a la explotación minera al aire libre, me refiero, nos la encontraríamos continuando carretera arriba con dirección a Trevélez.*
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Precisamente ésta, la que sube desde Almegíjar, la A-4130. Y con la que nos toparemos justo tras pasar el cortijo.
Precisamente ésta, la que sube desde Almegíjar, la A-4130. Y con la que nos toparemos justo tras pasar el cortijo.*
Pista que desemboca junto a este cortijo; situado sobre la Acequia Real de Trevélez y la Hoya del Magalite. Arriba, a la izquierda, se observa un tramo de la carretera que deberemos de subir más adelante
Pista que desemboca junto a este cortijo; situado sobre la Acequia Real de Trevélez y la Hoya del Magalite. Arriba, a la izquierda, se observa un tramo de la carretera que deberemos de subir más adelante*
Y de nuevo en el carril, ya tenemos a las minas del Conjuro delante de nuestros ojos con la localidad de Busquístar a la izquierday el Peñabón al fondo completamente nevado.
Y de nuevo en el carril, ya tenemos a las minas del Conjuro delante de nuestros ojos con la localidad de Busquístar a la izquierday el Peñabón al fondo completamente nevado.*
Pero antes... una instantánea de vértigo sobre este mirador situado sobre el llamado Pecho de las Carihuelas
Pero antes... una instantánea de vértigo sobre este mirador situado sobre el llamado Pecho de las Carihuelas*
Pista que deberemos de continuar con ese giro a la izquierda en el cruce anteriormente indicado; y ya, todo hacia delante...
Pista que deberemos de continuar con ese giro a la izquierda en el cruce anteriormente indicado; y ya, todo hacia delante...*
Cuyas vistas en panorámica nos dejan ver estas 8 perlas de la Alpujarra: Fondales, Mecina, Ferreirola, Capilerilla, Pitres, Atalbeitar, Busquístar y Pórtugos
Cuyas vistas en panorámica nos dejan ver estas 8 perlas de la Alpujarra: Fondales, Mecina, Ferreirola, Capilerilla, Pitres, Atalbeitar, Busquístar y Pórtugos*
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Escarihuela de Mecina o Fondales que ya tenemos que subir, dándole a la alpargata, como primera y mayor subida de importancia de esta ruta de unos 50 minutos de duración
Escarihuela de Mecina o Fondales que ya tenemos que subir, dándole a la alpargata, como primera y mayor subida de importancia de esta ruta de unos 50 minutos de duración*
Puente que cruzaremos, observando a nuestra izquierda una vistosa cascada y las ruinas de un antiguo molino harinero, de los muchos que salpicaban estos parajes y rincones fluviales en el pasado, para continuar con el sendero de los pasos con ese giro a la derecha y encararnos con la otra ladera; la contraria evidentemente de la que por donde bajamos.
Puente que cruzaremos, observando a nuestra izquierda una vistosa cascada y las ruinas de un antiguo molino harinero, de los muchos que salpicaban estos parajes y rincones fluviales en el pasado, para continuar con el sendero de los pasos con ese giro a la derecha y encararnos con la otra ladera; la contraria evidentemente de la que por donde bajamos.*
Para al poco cruzar por este puente sobre el río Trevélez. Puente al que llaman romano, probablemente de época bajomedieval, ya sea dominación romana, o bien época musulmana
Para al poco cruzar por este puente sobre el río Trevélez. Puente al que llaman romano, probablemente de época bajomedieval, ya sea dominación romana, o bien época musulmana*
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Lavaderos de Fondales que deberemos de dejar atrás situados junto al panel informativo del GR-142 - Senda de la Alpujarra Granadina-Almeriense

Lavaderos de Fondales que deberemos de dejar atrás situados junto al panel informativo del GR-142 - Senda de la Alpujarra Granadina-Almeriense*
Fuente de Fondales en donde nos suministramos de ese agua tan pura y cristalnina que por aquí corre como a sus anchas
Fuente de Fondales en donde nos suministramos de ese agua tan pura y cristalnina que por aquí corre como a sus anchas*
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Hermosa localidad esta de Mecina a la que llegamos sobre las 10:30 de la mañana, como recién abierta para nosotros
Hermosa localidad esta de Mecina a la que llegamos sobre las 10:30 de la mañana, como recién abierta para nosotros*
Desde Granada nos dirigimos en autocar hasta Mecina para acometer esta ruta tan estupenda. Dejando antes y atrás a los pueblos del Poqueira, bajo el sol y la penumbra. Despertándose a la vida de a diario. Arriba, la nieve; acá abajo, la cal, la piedra, el agua, el hombre por entre las calles y las terrazas.
Desde Granada nos dirigimos en autocar hasta Mecina para acometer esta ruta tan estupenda. Dejando antes y atrás a los pueblos del Poqueira, bajo el sol y la penumbra. Despertándose a la vida de a diario. Arriba, la nieve; acá abajo, la cal, la piedra, el agua, el hombre por entre las calles y las terrazas.*
Plano y trazado de la Ruta
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Plano y trazado de la Ruta*
MECINA – MINAS DEL CONJURO
De nuevo, alejados ya un poco de esa gran ola que levantó el inverno y que nos cayó a todos como un jarro lleno de nieve y agua fría, nos acercamos a esa tierra que tanto enamora: La Alpujarra.
Así que, para ya vamos, en autocar hasta la localidad de Mecina, carretera y manta, desde Granada, con vistas incluidas y acumuladas durante el trayecto como regalo de esta tierra tan llana y altiva, como llena de contrastes.
Localidad esta de Mecina, núcleo principal del antiguo Mecina-Fondales, y segundo pueblo más grande de La Taha, en donde aterrizamos. Así que, una vez colocados todos los aperos y arreos senderistas, comenzamos con la bajada por el llamado Camino de Mecina que nos lleva hasta Fondales. Dejando atrás, una vez aquí, su famosa fuente, sus lavaderos públicos, cogiendo el llamado GR-142 - Senda de la Alpujarra Granadina y Almeriense. Sendero que, primeramente nos descendiende hasta el río Trevélez (cruzándolo por un pequeño puente, que muchos llaman romano, probablemente de época bajo-medieval, ya sea dominación romana, o bien época musulmana), para ascender acto seguido, primera subida de importancia de la ruta de unos 50 minutos de duración, por la escarihuela que tenemos de frente, hacia la derecha (como recuerdo de estos caminos reales que zigzaguean entre las montañas salvando grandes desniveles del terreno).
De nuevo, alejados ya un poco de esa gran ola que levantó el inverno y que nos cayó a todos como un jarro lleno de nieve y agua fría, nos acercamos a esa tierra que tanto enamora: La Alpujarra.
Así que, para ya vamos, en autocar hasta la localidad de Mecina, carretera y manta, desde Granada, con vistas incluidas y acumuladas durante el trayecto como regalo de esta tierra tan llana y altiva, como llena de contrastes.
Localidad esta de Mecina, núcleo principal del antiguo Mecina-Fondales, y segundo pueblo más grande de La Taha, en donde aterrizamos. Así que, una vez colocados todos los aperos y arreos senderistas, comenzamos con la bajada por el llamado Camino de Mecina que nos lleva hasta Fondales. Dejando atrás, una vez aquí, su famosa fuente, sus lavaderos públicos, cogiendo el llamado GR-142 - Senda de la Alpujarra Granadina y Almeriense. Sendero que, primeramente nos descendiende hasta el río Trevélez (cruzándolo por un pequeño puente, que muchos llaman romano, probablemente de época bajo-medieval, ya sea dominación romana, o bien época musulmana), para ascender acto seguido, primera subida de importancia de la ruta de unos 50 minutos de duración, por la escarihuela que tenemos de frente, hacia la derecha (como recuerdo de estos caminos reales que zigzaguean entre las montañas salvando grandes desniveles del terreno).
Escarihuela de Mecina o Fondales, según el lugareño del pueblo que la nombre o se le pregunte, y que desemboca sobre la pista, que a la derecha nos llevaría hasta Órgiva; y a la izquierda, a la continuidad de nuestros pasos. Haciéndolo a media ladera por la Sierra de Mecina.
Mientras vamos y hemos ido obteniendo sobre la marcha de los pasos una maravillosa panorámica de los pueblos y anejos escalonados que tenemos a nuestra izquierda, y hacia delante, a la otra margen del río Trevélez, estas 8 perlas: Fondales, Mecina, Ferreirola, Capilerilla, Pitres, Atalbeitar, Busquístar y Pórtugos.
Y así continuamos, a pulmón y cielo abierto con la caminata, por esta pista; asomándonos al poco, tras un pequeño desvío en descenso, a la izquierda del camino, sobre el llamado Pecho de las Carihuelas. Disfrutando aquí de unas estupendas vistas de vértigo.
Y así continuamos, a pulmón y cielo abierto con la caminata, por esta pista; asomándonos al poco, tras un pequeño desvío en descenso, a la izquierda del camino, sobre el llamado Pecho de las Carihuelas. Disfrutando aquí de unas estupendas vistas de vértigo.
Retomando la pista de nuevo, proseguimos hasta toparnos con un cortijo a la derecha, situado junto a la Acequia Real de Trevélez, sobre la Hoya del Magalite, por encima de la carretera que sube de Almegíjar; concretamente la A-4130. Subiendo por la misma, después de hacer el stop correspondiente, durante un corto trayecto, ya por el asfalto más cansino, hasta la Venta del Relleno. Lugar junto al que hacemos un alto en el camino para degustar de nuestro menú montañero.
Parada para el avituallamiento tras la que, y antes de emprender la marcha, aprovechamos un pequeño grupo para realizar una corta visita a las antiguas y cercanas dependencias administrativas de las Minas del Conjuro, junto a las viviendas y área de recreo de las mismas, que vemos en un estado más que ruinoso.
Enclave este de las Minas del Conjuro, situadas sobre el Cerro que les ha dado nombre, y desde donde se domina el Valle de Trevélez y el extenso territorio escalonado de verdes, con sus perlas incrustadas, de la Tahá y Busquístar.
Sobre las minas decir que fueron las más importantes detrás de las de Alquife. Atribuyéndosele a la Edad Media el periodo de mayor actividad y desarrollo. Aunque, al parecer, fueron los romanos los primeros en absorberle a estas tierras su rico y útil hierro. Añadiéndosele el del mineral de mercurio, como segunda mena en importancia, en las extracciones efectuadas por estos alrededores.
En nuestra época, y ya más cercana, decir que estuvieron abiertas entre 1954 y 1973. Pasando posteriormente, una vez cerradas, a manos de la Universidad de Granada que las utilizó para que el personal universitario se quedará allí para realizar algunos de sus trabajos o para que los alumnos hicieran trabajos de campo. Mudándose estos posteriormente a otras dependencias de la UGR, quedando nuevamente sus instalaciones desocupadas.
El espacio está ahora abandonado, pero la intención es convertirlo en un centro de actividad científica y divulgativa con atractivo turístico.
Como se puede comprobar a simple vista, las minas están y estuvieron fundamentalmente a cielo abierto (cerrándose alguna bocamina que otra por motivos de seguridad). Tienen 3 hectáreas de extensión y varias edificaciones y se encuentran en los términos municipales de Busquístar, Cástaras y Almegíjar. La zona está declarada Sitio Histórico. Primeras piedras, como vemos, que ya se han puesto sobre la roca de la esperanza para la recuperación y conservación de las mismas.
Y volviendo a nuestra historia, ahora de los pasos, el regreso lo hacemos, bajando por la llamada Escarihuela de Busquístar-Notáez-Cástaras, que nos desciende hasta el mismísimo río Trevélez de nuevo. Un bonito descenso, de unos 15 minutos, tan refrescante como relajante. Llegando al final hasta un nuevo puente sobre el río, junto al que se observan los restos de un antiguo molino; y en donde decidimos de nuevo realizar, aquí y ahora, otra pequeña incursión para comprobar en ésta, las construcciones que quedan en pie de la toma de agua, en desuso, y que abastecían el molino; situadas unos metros más arriba del río, por su margen derecha. Río Trevélez que, por cierto, iba con un caudal más que considerable, como referencia más que agradable y sonora.
Iniciando a continuación, tras darnos la vuelta y de regreso al puente (situados, como curiosidad, casi a la misma altitud que la del inicio en Mecina), la segunda subida de importancia de la ruta, de unos 20 minutos, hasta el pueblo de Busquístar. Tesoro este ubicado, tan al aire libre, al borde del precipicio formado por el río Trevélez y una de las localidades que mejor ha sabido conservar la tradicional arquitectura alpujarreña.
Parada para el avituallamiento tras la que, y antes de emprender la marcha, aprovechamos un pequeño grupo para realizar una corta visita a las antiguas y cercanas dependencias administrativas de las Minas del Conjuro, junto a las viviendas y área de recreo de las mismas, que vemos en un estado más que ruinoso.
Enclave este de las Minas del Conjuro, situadas sobre el Cerro que les ha dado nombre, y desde donde se domina el Valle de Trevélez y el extenso territorio escalonado de verdes, con sus perlas incrustadas, de la Tahá y Busquístar.
Sobre las minas decir que fueron las más importantes detrás de las de Alquife. Atribuyéndosele a la Edad Media el periodo de mayor actividad y desarrollo. Aunque, al parecer, fueron los romanos los primeros en absorberle a estas tierras su rico y útil hierro. Añadiéndosele el del mineral de mercurio, como segunda mena en importancia, en las extracciones efectuadas por estos alrededores.
En nuestra época, y ya más cercana, decir que estuvieron abiertas entre 1954 y 1973. Pasando posteriormente, una vez cerradas, a manos de la Universidad de Granada que las utilizó para que el personal universitario se quedará allí para realizar algunos de sus trabajos o para que los alumnos hicieran trabajos de campo. Mudándose estos posteriormente a otras dependencias de la UGR, quedando nuevamente sus instalaciones desocupadas.
El espacio está ahora abandonado, pero la intención es convertirlo en un centro de actividad científica y divulgativa con atractivo turístico.
Como se puede comprobar a simple vista, las minas están y estuvieron fundamentalmente a cielo abierto (cerrándose alguna bocamina que otra por motivos de seguridad). Tienen 3 hectáreas de extensión y varias edificaciones y se encuentran en los términos municipales de Busquístar, Cástaras y Almegíjar. La zona está declarada Sitio Histórico. Primeras piedras, como vemos, que ya se han puesto sobre la roca de la esperanza para la recuperación y conservación de las mismas.
Y volviendo a nuestra historia, ahora de los pasos, el regreso lo hacemos, bajando por la llamada Escarihuela de Busquístar-Notáez-Cástaras, que nos desciende hasta el mismísimo río Trevélez de nuevo. Un bonito descenso, de unos 15 minutos, tan refrescante como relajante. Llegando al final hasta un nuevo puente sobre el río, junto al que se observan los restos de un antiguo molino; y en donde decidimos de nuevo realizar, aquí y ahora, otra pequeña incursión para comprobar en ésta, las construcciones que quedan en pie de la toma de agua, en desuso, y que abastecían el molino; situadas unos metros más arriba del río, por su margen derecha. Río Trevélez que, por cierto, iba con un caudal más que considerable, como referencia más que agradable y sonora.
Iniciando a continuación, tras darnos la vuelta y de regreso al puente (situados, como curiosidad, casi a la misma altitud que la del inicio en Mecina), la segunda subida de importancia de la ruta, de unos 20 minutos, hasta el pueblo de Busquístar. Tesoro este ubicado, tan al aire libre, al borde del precipicio formado por el río Trevélez y una de las localidades que mejor ha sabido conservar la tradicional arquitectura alpujarreña.
Desde donde seguimos, nada más llegar a sus primeras casas, girando a la izquierda junto al panel informativo con el que nos topamos, con dirección Ferreirola, dando que dándole a la huella de los pasos, compartiendo senderos: el GR-142 y el PR-A299; este último el llamado de la Ruta Medieval, para más señas y que recorrimos nosotros en el 2007. Concretamente el 18 de noviembre. Podéis verla y/o recordarla en http://josemerutass.blogspot.com/2007/11/ruta-medieval-de-la-alpujarra_18.html .
Dejando atrás primero y antes de llegar a esta bonita localidad, a nuestra izquierda la Era del Trance, con otra escarihuela de importancia a esta altura: la de la Panjuila ; y, a nuestra derecha, un poco más hacia delante, una de las numerosas fuentes de la salud existentes en la Alpujarra, llamada popularmente ésta, como la de “la gaseosa” por el típico sabor que deja en la boca. Encontrándonos al final con sus lavaderos públicos e Iglesia, y pequeño cementerio anejo a la misma, tan característico del pasado. Prosiguiendo por la carretera asfaltada hacia Mecina.
Así que con la mirada y vistas puestas, como referencia, en la localidad allá arriba de Pitres, como "colgada" sobre nuestra localidad de origen, Mecina. Disfrutando además de los almendros en flor que por aquí ya estaban más que reventones, a un lado y otro de la carretera, y al poco de haber dejado atrás el Barranco las Zorreras, acá estamos junto a las primeras casas de Mecina y el Café Piano Bar La Cueva de Mora Luna como meta, en donde la mayoría se refugió para tomarse ese refresco para los internos. Continuando el resto hasta el centro del pueblo, repartiéndose la tropa, antes de subirnos al autocar; cómo no, que nos llevaría de regreso a casa.
Para terminar, como siempre, dejo algunas instantáneas como prueba y muestra del camino, de lo vivido. Con una pequeña reseña, y tan curiosa, sobre algunos motes y apodos, por los que eran llamados, en el pasado más cercano, los habitantes de algunos de estos pueblos de nuestra querida Alpujarra granadina. Y así se les llamaba, por ejemplo: “Cañoneros” a los de Lanjarón; “güeveros”, a los de Órgiva u Órjiva; “bárbaros”, a los de Pitres y Cáñar; “chamuscaos”, a los de Busquístar; “recanelosos”, a los de Soportújar y “ahumaos” a los de Bubión. Para los demás, seguiremos preguntando.
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-Acceso: Desde Granada nos dirigimos en autocar hasta la localidad de Mecina.
- Itinerario: Mecina, Fondales, río Trevélez, Escarihuela, Venta del Relleno, Dependencias de las Minas del Conjuro, Escarihuela de Busquístar, río Trevélez, Busquístar, Ferreirola, Mecina.
- Participantes: 35 miembros del Club de Senderismo el Bastón
- Trayecto: Circular
- Duración del recorrido: 6 h. y 30 m. (con descansos incluidos)
- Distancia del recorrido: unos 19 km aprox.
Así que con la mirada y vistas puestas, como referencia, en la localidad allá arriba de Pitres, como "colgada" sobre nuestra localidad de origen, Mecina. Disfrutando además de los almendros en flor que por aquí ya estaban más que reventones, a un lado y otro de la carretera, y al poco de haber dejado atrás el Barranco las Zorreras, acá estamos junto a las primeras casas de Mecina y el Café Piano Bar La Cueva de Mora Luna como meta, en donde la mayoría se refugió para tomarse ese refresco para los internos. Continuando el resto hasta el centro del pueblo, repartiéndose la tropa, antes de subirnos al autocar; cómo no, que nos llevaría de regreso a casa.
Para terminar, como siempre, dejo algunas instantáneas como prueba y muestra del camino, de lo vivido. Con una pequeña reseña, y tan curiosa, sobre algunos motes y apodos, por los que eran llamados, en el pasado más cercano, los habitantes de algunos de estos pueblos de nuestra querida Alpujarra granadina. Y así se les llamaba, por ejemplo: “Cañoneros” a los de Lanjarón; “güeveros”, a los de Órgiva u Órjiva; “bárbaros”, a los de Pitres y Cáñar; “chamuscaos”, a los de Busquístar; “recanelosos”, a los de Soportújar y “ahumaos” a los de Bubión. Para los demás, seguiremos preguntando.
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-Acceso: Desde Granada nos dirigimos en autocar hasta la localidad de Mecina.
- Itinerario: Mecina, Fondales, río Trevélez, Escarihuela, Venta del Relleno, Dependencias de las Minas del Conjuro, Escarihuela de Busquístar, río Trevélez, Busquístar, Ferreirola, Mecina.
- Participantes: 35 miembros del Club de Senderismo el Bastón
- Trayecto: Circular
- Duración del recorrido: 6 h. y 30 m. (con descansos incluidos)
- Distancia del recorrido: unos 19 km aprox.
- Desnivel máximo: 300 m.
- Dificultad: Media
- Agua: en los 4 pueblos visitados.
- Dificultad: Media
- Agua: en los 4 pueblos visitados.














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